12/01/2018 opinin

Concientizar para lograr que circular en bicicleta sea seguro

Respecto de la necesidad de trabajar, tanto en materia normativa y regulatoria como en concientización, para lograr que circular en bicicleta sea seguro, opinó para Télam Axel Dell`olio, licenciado en Prevención Vial y Transporte, director del programa Madres y niños seguros.

Axel  Dell' olio

Por Axel Dell' olio

La ciudad de Buenos Aires está bastante vacía en esta temporada de verano 2018 y la verdad es placentero poder disfrutar la belleza de la ciudad, que muchas veces la vorágine del día a día no permite, sobre todo cuando se circula en bicicleta. Es que no hay super-extra-mega congestiones que hacen que se pierdan 45 minutos para atravesar 35 cuadras de la ciudad en auto. Entonces todos los conductores vayan en bici, moto, auto o colectivo van más relajados. Pero ojo!, no te confíes, justamente que esa "tranquilidad" no haga que te distraigas o cambies tus hábitos, porque más allá que haya muchos tranquilos, hay otros tantos que siguen trabajando, corriendo contra el reloj como si se le pudiese ganar.

Entonces, sabiendo que la ciudad está genial para disfrutarla, el tiempo ayuda, las ciclovías no tienen los autos que pararon "un segundito" para dejar a los pekes en la escuela, aprovechemos más que nunca para salir al trabajo o las diferentes actividades diarias en bicicleta. Sin embargo, hay que acordarse:

Ropa liviana, clara para que te puedan ver los demás conductores; agua, es importante si salís en bici en esta época; y lógicamente el casco.

Hablando de todo un poco, ¿hace cuánto que no lo cambiás?. Quizás ya hayan pasado 3 años de la compra, muchas veces el fabricante da fecha de caducidad, otras veces no, sobre todo en la Argentina donde los cascos de bicicleta, no necesariamente deben cumplir con una norma de homologación como sí ocurre con un casco de moto por ejemplo que tiene que tener el CHAS (Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad). Pero volviendo al casco de bici, a los materiales y polímeros que lo componen se degradan por diversos mecanismos de oxidación accionados por variables, que tiene que ver con la temperatura y sobre todo con los cambios bruscos de temperatura, la luz, los rayos UV y esfuerzos mecánicos, ni hablar de caídas leves del casco que muchas veces son recurrentes y pasan desapercibidas (para nosotros pero no para los materiales que lo componen).

En fin, aprovechemos a disfrutar la ciudad, seguros y sin dejar de prestar atención y ya que estamos más relajados que de costumbre, cuando pases por la bicicletería, preguntá el precio del casco, que capaz sea el momento indicado para tener uno nuevo.

(*) Licenciado en Prevención Vial y Transporte, director del programa Madres y niños seguros. www.mamasyniñoseguros.com.ar.